La existencia y el desarrollo de los seres humanos, así como del mundo entero,  están atravesados por un elemento constante que es el tiempo. El tiempo establece etapas de referencia para la humanidad como son el pasado, el presente y el futuro.

En este ensayo se abordará al futuro para conocer su significado, las distintas maneras para elaborarlo y para saber que piensan varios personajes del mundo de la ciencia con respecto al futuro.

Para entender y desarrollar el tema primero se definirá lo que es el futuro.

“Del latín futurus, el futuro es aquello que está por venir. Es una hipotética línea de tiempo, el pasado se encuentra detrás del presente (es lo que ya sucedió), mientras que el futuro aparece adelante (todavía no ha sucedido).

El futuro por lo tanto es una conjetura  que puede ser calculada, especulada, teorizada o anticipada de acuerdo a los datos que se tienen en un momento concreto.”[1]

El futuro es aquello que no conocemos y por ende es una serie de supuestos con relación a lo que puede ocurrir. La única certeza que se tiene es que ese futuro mediato o inmediato en algún momento se convierte en presente y luego se transforma en pasado.

Es importante resaltar que el futuro, aunque es un supuesto, puede ser elaborado sobre la base de datos, argumentos y teorías y no, simplemente, desde la intuición. Esta característica permite crear una imagen posible de lo que puede llegar a ser el futuro pero sin saber si se va a cumplir, al pie de la letra, con las predicciones que se elaboraron. En este proceso de pensar y construir el futuro se debe tomar en cuenta lo que ocurrió, es decir el pasado ya que muchas veces lo que va  a pasar es una consecuencia directa de lo que ocurrió y está ocurriendo. En relación a esto el filósofo chino Confucio dijo lo siguiente: “Estudia el pasado si quieres pronosticar el futuro.”[2]

Otros personajes que también otorgan una importancia especial al pasado son Mario Benedetti, escritor y poeta uruguayo, quien dijo: “Algunas cosas del pasado desaparecieron pero otras abren una brecha al futuro y son las que quiero rescatar.” Así mismo Winston Churchill, político británico, mencionó que “Cuanto más atrás puedas mirar, más adelante verás.”[3]

Pero también hay quienes piensan que el pasado no es importante y dan un carácter de independiente a la edificación del futuro. José Ingenieros, filósofo y psicólogo argentino, habla de que “Los hombres y pueblos en decadencia viven acordándose de dónde vienen; los hombres geniales y pueblos fuertes sólo necesitan saber a dónde van.”[4] También Edmund Burke, político británico, dice que “nunca puedes planear el futuro a través del pasado”.[5] Y por último hay una visión crítica por parte del filósofo alemán Friedrich Nietzsche, quien habla de que “solamente aquel que construye el futuro tiene derecho a juzgar el pasado.”[6]

En este sentido se puede mirar que hay una diversidad de criterios con respecto a la importancia que se le debe dar o no al pasado, aunque, siempre es recomendable mirar hacia atrás para tener conocimiento de lo que pasó y, de ser necesario, hacer las correcciones pertinentes para que en un futuro no vuelvan a ocurrir.

El pasado es un marco de referencia que proporciona datos importantes que ayudan a planificar acciones a futuro pero tratando de corregir los errores que se pudieron cometer en un momento determinado. Un gobierno, una empresa siempre está mirando hacia el futuro porque es en el horizonte donde esperan cumplir sus metas, sus objetivos y generar un mayor desarrollo pero sin descuidar lo que pasó porque, con relación a esos antecedentes, se puede tener una mayor eficiencia en los procesos de desarrollo y de crecimiento.

Existen varias formas básicas de construir el futuro y que están determinadas por varios factores. Una de esas formas tiene que ver con las causas que generan acontecimientos y tienen relación con el pasado.

“Hay otros futuros que resultan de la concurrencia de circunstancias fortuitas, y cuyos efectos se atribuyen a lo que coloquialmente llamaríamos la “casualidad”. Estos futuros no tienen artífice y son más indeterminados, en el sentido que escapan al imperio estricto de las relaciones causales.

Comparten con los futuros causados la idea de que el pasado determina el futuro.”[7]

Tener antecedentes o datos previos no garantiza saber lo que va a ocurrir. El futuro siempre será una incógnita por descubrir y también para los seres humanos se ha convertido un campo de estudio en diferentes ámbitos del conocimiento. “El hombre siempre se ha interesado en conocer el futuro. La astrología es una disciplina que se dedica al estudio de los astros para realizar predicciones. La ciencia, en cambio, utiliza métodos probabilísticos para estimar que ocurrirá en el futuro.”[8]

Una condición innata de la vida de los seres humanos es poder moldear aquello que está por ocurrir, ya que de lograr ese propósito se puede conseguir aquello que se había propuesto desde un principio. Esto tiene relación con la satisfacción de los deseos por parte de las personas.

Por otra parte también el futuro es elaborado por intermedio de profecías y otros más radicales que simplemente niegan la existencia del futuro.

“Algunas religiones se basaron en la figura de profetas que aseguraron poder ver el futuro. Ciertas corrientes filosóficas, por su parte, consideran que el futuro (y el pasado) no existen ya que son irreales. Este tipo de filosofías considera que lo único que existe es el presente.”[9]

Otra forma de construir el futuro es la que está determinada por los factores que anteceden y rodean al futuro.

“Hay futuros que son la consecuencia directa de la acción de una serie de elementos que existían previamente. Esos elementos se conjugan de tal forma que dan lugar a un suceso ulterior… Lo característico de estos futuros es que están producidos por intervenciones externas. El futuro de una mole de mármol, por ejemplo, depende de factores ajenos a lo que es a la roca en sí misma. Son esos factores externos los que determinan lo que le va a ocurrir. ”[10]

En este caso no interesa mucho en sí el objeto de estudio, en caso de una elaboración teórica, sino los factores que lo rodean y la influencia o las posibles implicaciones que puedan tener. Es decir al momento de hacer predicciones debemos tomar en cuenta todo el entorno, ya que este puede generar variaciones y modificar los escenarios posibles que se hayan elaborado.

Las empresas miran al futuro y lo planean con el propósito de que sus metas económicas, de crecimiento y de desarrollo se cumplan.

“Cuando el Director General de una empresa planea el futuro, intenta que su organización funcione de una manera determinista y se siente tanto más satisfecho cuanto más logra que todo acontezca con la precisión de una maquinaria de relojería.”[11]

Es importante señalar que no se debe tomar únicamente al pasado como punto de partida para la elaboración del futuro, ya que se pueden estar reforzando paradigmas y modelos antiguos que no permiten generar propuestas innovadoras a la luz del mundo moderno.

Sobre la base de los argumentos expuestos se puede decir que el futuro es una conjetura que se puede construir tomando datos anteriores con el objetivo de anticipar lo o de tener mayor certeza de lo que puede ocurrir, aunque, por más información o datos que se tenga, una de sus características principales es que provoca incertidumbre en las personas porque nunca se sabe lo que puede pasar.

Así mismo para hacer conjeturas se puede o no tomar en cuenta al pasado. Esto depende de los objetivos y de los escenarios que se quieran construir. Por último conocer lo que va a pasar en el futuro ha sido y sigue siendo una de las cosas que genera mucho interés en los seres humanos.

Bibliografía

Burcet, Josep. 2002. Futuro, innovación y liderazgo. Obtenido en línea el 13 de marzo de 2010. http://www.burcet.net/futuro/futuro.htm

Sin autor. 2008. Definición de futuro. Obtenido en línea el 13 de marzo de 2010. http://definicion.de/futuro/

Sin autor. 2009. Sin título. Obtenido en línea el 13 de marzo de 2010 http://www.proverbia.net/citastema.asp?tematica=27&page=4

[1] Sin autor. 2008. Definición de futuro. Obtenido en línea el 13 de marzo de 2010. http://definicion.de/futuro/

[2] Sin autor. 2009. Sin título. Obtenido en línea el 13 de marzo de 2010 http://www.proverbia.net/citastema.asp?tematica=27&page=4

[3] Sin autor. 2009. Sin título. Obtenido en línea el 13 de marzo de 2010 http://www.proverbia.net/citastema.asp?tematica=27&page=4

[4] Sin autor. 2009. Sin título. Obtenido en línea el 13 de marzo de 2010 http://www.proverbia.net/citastema.asp?tematica=27&page=4

[5] Sin autor. 2009. Sin título. Obtenido en línea el 13 de marzo de 2010 http://www.proverbia.net/citastema.asp?tematica=27&page=4

[6] Sin autor. 2009. Sin título. Obtenido en línea el 13 de marzo de 2010 http://www.proverbia.net/citastema.asp?tematica=27&page=4

[7] Burcet, Josep. 2002. Futuro, innovación y liderazgo. Obtenido en línea el 13 de marzo de 2010. http://www.burcet.net/futuro/futuro.htm

[8] Sin autor. 2008. Definición de futuro. Obtenido en línea el 13 de marzo de 2010. http://definicion.de/futuro/

[9] Sin autor. 2008. Definición de futuro. Obtenido en línea el 13 de marzo de 2010. http://definicion.de/futuro/

[10] Burcet, Josep. 2002. Futuro, innovación y liderazgo. Obtenido en línea el 13 de marzo de 2010. http://www.burcet.net/futuro/futuro.htm

[11] Burcet, Josep. 2002. Futuro, innovación y liderazgo. Obtenido en línea el 13 de marzo de 2010. http://www.burcet.net/futuro/futuro.htm