El Futuro

“Del latín futūrus, el futuro es aquello que está por venir (por eso, porvenir es sinónimo de futuro). En una hipotética línea del tiempo, el pasado se encuentra detrás del presente (es lo que ya sucedió), mientras que el futuro aparece adelante (todavía no ha sucedido)”[1]

Eso quiere decir que en definitiva el futura se encuentra dentro de un espacio y tiempo que indica lo que viene después de, ante esto cabe mencionar que el futuro es esperado por la humanidad dentro del campo en el que se desarrolla, pues se encuentra en la expectativa de que es lo que sucederá en el mañana, o en un instante después puesto que el futuro es tan instantáneo que en menos de segundos pasa a ser presente o pasado. Sin embargo la sucesión del tiempo hace que este proceso se emerja dentro de todo un ciclo social que huye a las perspectivas de un pasado que se hace presente pero a la vez de un futuro que ya es pasado.

“El futuro, por lo tanto, es una conjetura que puede ser calculada, especulada, teorizada o anticipada de acuerdo a los datos que se tienen un momento concreto”[2]. Cabe mencionar que en la actualidad algunas ciencias se dedican a investigar acerca del futuro, pues muchas predicciones han hecho que científicos, sociólogos, ambientalistas, antropólogos, psicólogos entre otros quieran saber qué es lo que sucederá. Un ejemplo claro son los conocimientos sobre sismos o terremotos que pueden suceder a futuro en nuestro país a pesar de no tener datos exactos se aproximan a pruebas que conducen afirmar que el Ecuador no sufrirá un Tsunami.

Dentro del estudio del futuro existe una rama muy importante que es la futurología, pues esta rama se encarga de conocer varios puntos de lo va a venir y además se distingue de otras ramas que estudian el futuro puesto que la futurología “Primero, examina no sólo los futuros posibles, sino los probables, preferibles y futuros de “comodín”. Segundo, intenta, típicamente, obtener una visión holística o sistémica basada en descubrimientos obtenidos en un rango de disciplinas diferentes. Tercero, la futurología reta y descubre suposiciones detrás de las visiones dominantes y competitivas del futuro. El futuro entonces no está vacío, sino lleno de supuestos escondidos”[3].

Lo que hace que esta disciplina sea en si la base para estudiar la existencia del futuro casi incierto lo que permite que el ser humano se preste pero sobre todo se adapte a estos cambios obligadamente, puesto que el ser humano no sabe que va a venir ni a que se va a enfrentar. Es por eso que la variedad de disciplinas que intentan explicar el futuro tratan también de proyectar pero sobre todo de situar al ser humano dentro de este contexto para crear un lazo de unión entre pasado, presente- pasado, presente- futuro y futuro.

“Al tratar del futuro, a menos para nuestro actual objeto, es más importante ser imaginativo y perceptivo que un cien por ciento exacto. Las teorías no tienen que ser exactas para ser enormemente útiles. Incluso el error tiene su utilidad.”[4]

Es decir que para el ser humano hasta los errores les sirven puesto que de este error aprenderá dentro de un tiempo futuro para una mejor proyección hacia un futuro más extenso y se aproxime a varias pero distintas realidades.

“Los estudios del futuro buscan comprender lo que probablemente continuará, cambiará y qué será nuevo. Parte de esta disciplina busca un conocimiento sistemático y basado en patrones sobre el pasado y el presente y determinar la probabilidad de eventos y tendencias futuras. Una parte clave de este proceso es la comprensión del impacto potencial futuro de las decisiones hechas por los individuos, organizaciones y gobiernos.”[5]

El futuro en sí refleja decisiones antes tomadas,  se encuentra dentro de un contexto que presenta proyecciones espaciales, que de una u otra manera marcan al ser humano como individuo dentro un marco social ambiental, pero sobre todo de supervivencia. Es por eso que esto produce dentro del ser una humano una incertidumbre pues no sabe que le espera q pesar de las proyecciones que este tenga antes.

”Una imagen coherente del futuro puede darnos valiosas perspectivas sobre el día de hoy si no empleamos el futuro como instrumento intelectual, nos será cada vez más difícil comprender nuestros problemas sociales y públicos”[6]

El futuro crea una gran responsabilidad en el ser humano pues de sus actos dentro del presente dependerá lo que se viene para él como actor social, en sí las imágenes que se presentan de lo que será son como fotografías que reflejan cambios diferentes lo que permite que el ser humano reaccione de manera inmediata.

El futuro en sí el reflejo de los cambios que produce el ser humano dentro del sector donde habita, ya que refleja claramente sus actitudes de un presente o pasado. Pero además el futuro crea una serie de incertidumbres y dudas, ya que los cambios dentro del tiempo son inesperados, no  tenemos un patrón exacto para definir que es el futuro puesto que a `pesar de que nos proyectemos hacia el siempre existen diferentes percepciones que cambian todos los procesos, es por eso que el futuro no se lo puede definir de manera exacta.  Ya  que “el tiempo puede concebirse como los intervalos durante los cuales ocurren acontecimientos. Así como la moneda nos permite dar un valor a una manzana y naranjas, el tiempo nos permite nos permite comparar procesos diversos”[7]

Pero en este tiempo y en los procesos existen varias falencias que hace que nos adaptemos al tiempo en sí.

 

 

 

 

 

 


BIBLIOGRAFÍA

 

ALVIN, toffler                          El Shock del Futuro  1era.ed / Ed. plaza &jones  S.A 

                                                (Barcelona – España 1971)     

 

http://es.wikipedia.org/wiki/Futuro

 

http://definicion.de/futuro/

 

http://www.renemendez.com/paginas_individuales/futuro_de_la_tierra.htm


[1] http://definicion.de/futuro/

[2] http://definicion.de/futuro/

[3] http://es.wikipedia.org/wiki/Futuro

[4] ALVIN, toffler, el shock del futuro. 1ed pág. 19

[5] http://es.wikipedia.org/wiki/Futuro

[6] ALVIN, toffler, el shock del futuro. 1ed pág. 17

[7] ALVIN, toffler, el shock del futuro. 1ed pág. 35