A través de la historia nos mantenemos en desacuerdo con los cambios, con hacer las cosas que ya conocemos de otro modo, a pesar de de que tal vez surgen más eficaces. Pues esto significaría romper el status quo. Pero, por qué estar en contra, esto no es asunto de simples opiniones individuales sino de los paradigmas.

El futurólogo que explica el fenómeno paradigmático inicio esta discusión cuando este problema se interponía en su trabajo, en el momento de evaluar nuevas ideas para empresas de distinta índole. Es muy común rechazar aquello que no conocer y peor aun si es una “verdad” establecida por una convención social.

Es así, que se coloca en evidencia el rechazo, dentro del paradigma, que es un conjunto de reglas y leyes que son verdaderas y comprobadas durante un determinado tiempo y sostenido por un grupo especifico de personas. A través de paradigmas manejamos todas las actividades que realizamos, desde el acto más sencillo hasta operaciones de suma complejidad, todas están condicionadas a los paradigmas, pues es lo que conocemos. Pero cuando se presenta una nueva propuesta se produce una crisis, y de está, surgiría un nuevo paradigma. Este proceso es conocido como una revolución científica.

Los paradigmas establecen límites, son muy comunes y útiles porque ayudan a resolver problemas dentro de las reglas propias de lo conocido. Un ejemplo muy claro es el Galileo cuando defendía la teoría de Copérnico, en ese tiempo considerado erróneo, de que la Tierra gira alrededor del Sol, y no al revés. Por más que tenía argumentos y pruebas no fue tomado en cuenta y más bien fue torturado para que negase la veracidad de la teoría. A esto se conoce como efecto paradigma pues actúa como filtros de la mente del científico, filtran experiencias, eligen datos que se ajuste a lo que ya conocemos, impidiendo la elaboración de ideas creativas para resolver algo.

Cuando un paradigma cambia, cambia todo, todo vuelve a cero. La tecnología es un amuestra clara de las continuas revoluciones científicas y del cambio de paradigmas. De una computadora que ocupaba un cuarto por completo, hoy disponemos de ligeras e individuales laptops.

Ahora cuando el rechazo o la resistencia se vuelve un inconveniente mayor estaríamos hablando de una parálisis paradigmática. Este caso se interpone en todas las ideas nuevas que se puede tomar cobre algo, la gente que crea nuevos paradigmas en su mayoría foráneos, lo que quiere decir que muchos lo rechazaran alegando que “el no conoce como se hacen las cosas aquí”.